El cáncer de mama es una enfermedad que tiene repercusiones en varias dimensiones de nuestra vida: en nuestro entorno familiar, social, laboral pero sobre todo en nosotros mismas. Nuestra autoestima puede verse afectada como consecuencia de todo el proceso que estamos viviendo y los cambios que nuestro cuerpo sufre.
La importancia de la autoestima radica en que funciona como un motor en nuestra vida: habla de nosotras, de cómo nos percibimos y comportamos y de lo que esperamos de los otros. Es uno de los factores más relevantes para el bienestar personal y una clave para relacionarnos con nuestro entorno de una forma positiva. En una frase simple podríamos decir que si no nos queremos y apreciamos, no podemos querer y apreciar a los demás. La importancia de la autoestima radica en que nos impulsa a actuar, a seguir adelante y nos motiva para perseguir nuestros objetivos.
Ante una enfermedad como el cáncer de mama es normal que nuestra autoestima se resienta.
- En principio por los cambios físicos de nuestro cuerpo (la pérdida de cabello, el aumento de peso, cicatrices, secuelas de la cirugía, mastectomía, etc. son algunos de los cambios que nuestro cuerpo puede sufrir).
- Los cambios en el estilo de vida (no poder trabajar por algún tiempo o ver limitadas nuestras actividades diarias)
- Por las consecuencias que puedan traer los tratamientos (por ejemplo, los malestares que nos pueden hacer sentir impotencia de no poder llevar nuestra vida con normalidad)
Algunas de estas situaciones pueden hacer que te sientas menos valiosa, útil o atractiva. Esto genera sentimientos de inseguridad y puede provocar aislamiento, reducir las relaciones sociales, alejamiento de la pareja y de los demás, y en general, puede limitar tu actividad diaria.
Esto es algo normal, que les ocurre a muchas personas en esta misma situación. Pero no debes olvidar que la autoestima es algo que se puede trabajar y “reconstruir”. Lo primero que necesitamos hacer es aceptarnos en nuestra nueva situación, con todas nuestras limitaciones, defectos y virtudes. Querernos sin condiciones y saber que somos luchadoras, valientes y valiosas. Sólo así sentiremos el aumento de nuestra autoestima. Necesitamos valorar lo mejor de nosotras mismas, querernos mucho, y dejar que los demás nos quieran.
Aceptarnos implica conocernos, saber que aunque tengamos una cicatriz en el cuerpo, nuestros hijos nos adoran, porque saben que luchamos por nosotras y por ellos. También es importante saber nuestras limitaciones y no pretender hacer las mismas cosas que hacíamos antes del diagnóstico de cáncer de mama, al menos al principio.
Otro punto importante es que debemos preocuparnos de nuestra alimentación, sueño y descanso, de mantenernos activas, etc. De vez en cuando, si es posible, darnos un pequeño gusto y disfrutarlo. Darnos tiempo para ver el paisaje, respirar profundo y ver lo positivo que tiene el mundo. Aunque existan algunas cosas que no podemos hacer como antes, debemos pensar en todo lo que todavía podemos hacer.
Les dejo con un video que espero les guste. La canción está en inglés, lamentablemente no pude conseguirla con subtítulos en español, pero acá va la letra:
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